La criocirugía constituye un nuevo desarrollo muy interesante en el tratamiento del cáncer de próstata. Hoy en día se le llama mejor crioterapia. Al ser menos invasiva, la crioterapia prostática tiene menos complicaciones que la cirugía.

El objetivo de los tratamientos mínimamente invasivos es:

  • Destruir la enfermedad local
  • Acortar el tiempo de hospitalización
  • Reducir las complicaciones postoperatorias
  • Acortar el tiempo de recuperación

¿CÓMO SE REALIZA LA CRIOTERAPIA?

El procedimiento se lleva a cabo en quirófano con el paciente bajo anestesia raquídea (de cintura para abajo). No hay incisiones en la piel, se insertan de seis a ocho agujas en la próstata para congelarla y destruir todas las células del cáncer. Durante el procedimiento se evalúa la próstata y se controla el posicionamiento de las agujas mediante ecografía transrectal. Las agujas están huecas y permiten el paso de gas Argón o gas Helio que permiten al médico controlar la congelación y el calentamiento. La temperatura de la próstata se baja a -40º C durante varios minutos, creando unas bolas de hielo que matan las células del cáncer. El paciente se va a casa ese mismo día con una sonda que recoge la orina a una bolsa que se lleva en la pierna durante 4 días.

¿CUÁLES SON LOS BENEFICIOS DE LA CRIOTERAPIA?

Permite elegir entre anestesia general o regional, una recuperación rápida y un menor riesgo de efectos secundarios como incontinencia urinaria. La crioterapia no utiliza radiación ni sustancias radiactivas (semillas) que se implantan en el cuerpo. Y a diferencia de la cirugía, la crioterapia no es cirugía mayor. Esto significa que los pacientes recuperan su vida normal rápidamente. Estudios recientes han demostrado que para algunos pacientes es posible realizar la criocirugía con poco riesgo de dañar los nervios de la erección, necesarios para una función sexual normal. Según un estudio publicado en el Journal of Urology en Octubre de 2001, se concluye que la crioterapia es menos invasiva y causa menos trauma y menos efectos secundarios que la cirugía radical.

LA EFICACIA DE LA CRIOTERAPIA

Los estudios publicados reflejan que la crioterapia cura al 80% de los pacientes. La mayoría de los estudios han reflejado que muchos otros pacientes experimentan un descenso significativo en el antígeno prostático sin encontrarse cáncer en la próstata al repetir las biopsias después de la crioterapia.

 ¿ES USTED CANDIDATO?

Escoger un tratamiento para el cáncer de próstata no es fácil. Las opciones actuales incluyen la cirugía abierta, laparoscópica o robótica, la criocirugía, la radiación externa o la braquiterapia y el tratamiento con ultrasonidos focalizados de alta intensidad. Estos pueden utilizarse de forma aislada o en combinación. Si tiene un cáncer de próstata recién diagnosticado o recurrente después de un tratamiento previo con radioterapia o braquiterapia existen muchas posibilidades de que pueda ser candidato a criocirugía, pero eso hay que verlo con el médico y pensarlo tranquilamente barajando los pros y los contras.

COMPARACIÓN ENTRE LAS VENTAJAS DE LA CRIOTERAPIA Y LA PROSTATECTOMÍA RADICAL

Aunque la prostatectomía radical y la radioterapia se consideran los tratamientos de referencia para el cáncer de próstata localizado, existen datos que demuestran que ambos tratamientos tienen una eficacia que no siempre es óptima en el tratamiento de esta enfermedad.

 COMPARACIÓN ENTRE LAS VENTAJAS DE LA CRIOCIRUGÍA Y LA RADIOTERAPIA

Aunque la prostatectomía radical y la radioterapia se consideran los tratamientos de referencia para el cáncer de próstata localizado, existen datos que demuestran que ambos tratamientos tienen una eficacia que no siempre es óptima en el tratamiento de esta enfermedad. De hecho, la criocirugía es un tratamiento eficaz de rescate cuando la radioterapia fracasa, hecho que se observa en un 30% de los pacientes sometidos a radioterapia.

CRIOCIRUGÍA DE RESCATE

Hasta la fecha, los tratamientos de referencia para el cáncer de próstata localizado incluyen la prostatectomía radical y la radioterapia (radioterapia externa y braquiterapia). La biopsia prostática y el nivel sérico del antígeno prostático específico (PSA) tras estas intervenciones sugieren que la tasa de recurrencia de los tumores es del 25 al 93% en distintas publicaciones y dependiendo de la agresividad del tumor. Sin embargo, algunos de estos pacientes serán candidatos a un segundo tratamiento, debido a que la enfermedad recurre solo localmente y es aún curable y a que el paciente goza de una buena salud. El objetivo de estos tratamientos de rescate es mejorar el control local de la enfermedad e influir en la supervivencia a largo plazo. Para los pacientes que fracasan tras la radioterapia externa hay cuatro estrategias de tratamiento de rescate: prostatectomía o cistoprostatectomía de rescate (con alto riesgo de complicaciones, por el efecto de la radiación sobre los tejidos), braquiterapia complementaria, tratamiento hormonal, crioterapia de rescate y HIFU (ultrasonidos focalizados de alta intensidad) de rescate.

MITOS Y HECHOS DE LA CRIOCIRUGÍA

Mito: la criocirugía es experimental
Hecho: la criocirugía ha sido aprobada para su uso por la FDA americana y en Europa y se realiza en miles de pacientes cada año.
Mito: La criocirugía tiene efectos secundarios importantes
Hecho: Hace años, los pacientes sometidos a criocirugía con nitrógeno líquido experimentaban lesiones en la uretra y los tejidos circundantes porque no se disponía de control ecográfico ni de control de las temperaturas alcanzadas. Hoy en día, los ultrasonidos (ecografía) permiten guiar la colocación de las agujas y el proceso de congelación. Además, los sensores de temperatura y el sistema de calentamiento uretral permiten que el tejido circundante, incluyendo la uretra, no se congele.
Mito: la criocirugía no funciona.
Hecho: Un estudio reciente demuestra que el 97,6% de los pacientes tratados con agujas de nueva generación mínimamente invasivas estaban libre de cáncer a los 12 meses. Aún no existen datos de seguimiento prolongados con agujas ultrafinas, pero los estudios abiertos con crioterapia han demostrado una supervivencia del 95% a los siete años.

RIESGOS DE LA CRIOTERAPIA

En algunos pacientes se puede presentar incontinencia urinaria u obstrucción uretral. En la mayoría de ellos los síntomas ceden en unas semanas. Otros posibles efectos secundarios son:

  • Dolor pélvico moderado
  • Sangre en la orina
  • Urgencia miccional leve
  • Hinchazón escrotal indolora

Estos efectos secundarios suelen desaparecer en unas semanas. La mayoría de los hombres sometidos a crioterapia recuperan su función intestinal y vesical normal.