mapeo-prostatico

Debido a que el cáncer de próstata es el tipo de tumor sólido más frecuente y la segunda causa de muerte por esta enfermedad en el hombre, el diagnóstico precoz es fundamental.

El método de diagnóstico clásico es la biopsia transrectal de la próstata guiada por ecografía. La utilidad de la guía ecográfica es la de ayudar a saber que la biopsia se toma de la próstata y no de otro sitio, pero no permite ver dónde hay zonas sospechosas de cáncer y dónde tejido normal.

Esta biopsia se indica ante una sospecha de cáncer de próstata, ya sea porque el PSA (antígeno prostático específico) que se determina en sangre, esté elevado, o porque el tacto rectal (TR) de la próstata sea sospechoso al detectar zonas de induración.

Cuando el PSA no se conocía, los cánceres de próstata se diagnosticaban casi siempre cuando estaban avanzados, sin posibilidades de curación total. Los pacientes se presentaban con síntomas derivados de la extensión del tumor fuera de la próstata, como por ejemplo, dolor de espalda por metástasis en los huesos de la columna.

El descubrimiento del PSA en 1989 supuso una revolución en el diagnóstico precoz del cáncer de próstata. Su cuantificación en un análisis de sangre, permite detectar estos tumores cuando aún están localizados en la próstata y por lo tanto, aún son curables.

El gran problema del PSA y por lo que aún cuestiona cuál es su uso correcto, es que no es un marcador de cáncer de próstata, sino de enfermedad prostática. El PSA puede elevarse por diferentes enfermedades de la próstata, el cáncer, la HBP (hiperplasia benigna prostática) o procesos inflamatorios o infecciosos. Por ello, el urólogo, en muchas ocasiones, puede sospechar si un aumento de PSA es debido a una causa benigna o maligna según el contexto del paciente, su edad, sus síntomas, si tiene historia de cáncer en la familia, etc.

Aún así, para salir de dudas, el diagnóstico definitivo se hace necesariamente con una biopsia de la próstata. La biopsia de próstata convencional siempre se ha hecho tomando muestras de tejido prostático usando como guía la ecografía transrectal, puncionando la próstata a través del recto.

Este método, que a la luz de los avances técnológicos recientes parece muy rudimentario, se utiliza aún en todo el mundo, y tiene problemas tales como:

a)Riesgo de infección prostática o sepsis

Con este método es posible arrastrar bacterias fecales al interior de la próstata. El 3-5% de los pacientes sometidos a una biopsia transrectal puede experimentar una infección prostática o una sepsis, que requiere reingreso hospitalario y tratamiento antibiótico intravenoso durante varios días. Esto se ha agravado recientemente por la aparición de cepas de la bacteria EscherichiaColi resistentes a los antibióticos, que son difíciles de tratar, registrándose muertes como consecuencia de este problema.

b) Baja tasa de detección de cáncer.

Un paciente puede tener un tumor en la próstata y que no se diagnostique por biopsia transrectal (Si de diez pacientes biopsiados, cinco tienen un tumor, la biopsia transrectal diagnosticará tan solo dos). Esto proporciona una falsa tranquilidad al paciente y al urólogo y hará que se demore el diagnóstico. En estos casos, generalmente el PSA en sangre sigue aumentando con el tiempo y el paciente se somete a una o más biopsias posteriores hasta que se detecta el cáncer.

Ante estos inconvenientes, era necesario disponer de una técnica diagnóstica que lograra un diagnóstico más certero, con una fiabilidad mucho mayor. De esta forma, surge la resonancia magnética de última generación.

¿Qué es la resonancia magnética de última generación RMN PROSTÁTICA 3 Tesla multiparamétrica?

Esta técnica de detección ha revolucionado la capacidad de los especialistas de ver los tumores prostáticos ya que descubre aquellos tumores invisibles para la ecografía.  De esta forma ofrece imágenes sugestivas de tumor, más localizadas y así se dirige la biopsia con más precisión.

Al principio, el conocimiento de la zona de sospecha por resonancia permitía dirigir las biopsias a la zona concreta usando la ecografía como guía. La aguja se dirigía “a ojo”, sin tener la certeza de que se estaba puncionando el área deseada, ya que a veces éstas zonas son de tamaño milimétrico.

Por otro lado, se empezaron a reconocer las ventajas de realizar la biopsia de próstata pinchando a través de la piel del periné, ya que se evitaría la contaminación fecal, reduciendo el riesgo de infección y sepsis.

Recientemente se han desarrollado sistemas muy sofisticados que permiten proyectar la imagen obtenida en la resonancia sobre la imagen ecográfica obtenida en quirófano, a esto se le llama FUSIÓN de IMAGEN RMN-ECO. Gracias a este sistema de fusión de imágenes, hoy podemos estar seguros de que se está puncionando la zona de sospecha detectada en la ecografía. Además, en los estudios publicados en revistas médicas internacionales la tasa de detección aumenta radicalmente (si de 10 pacientes, 5 tienen un tumor, con la biopsia guiada por fusión de imágenes se detectan 4,5 o lo que es lo mismo, el 90%).

Esto es lo que hacemos con el sistema Biopsee que hemos implantado en nuestro centro en Junio de 2014. Se trata de un procedimiento único en España de técnica de diagnóstico de cáncer de próstata.

Biopsee es un sistema de mapeo (biopsia múltiple) de la próstata que fusiona las imágenes de la próstata obtenidas mediante Resonancia Magnética y los ultrasonidos de alta calidad (ecografía) que se realizan durante el procedimiento.

Sus ventajas principales son:

  • La posibilidad de biopsiar con certeza las zonas sospechosasdetectadas en la resonancia magnética.
  • El acceso por vía transperineala todas las partes de la glándula, incluida su porción más anterior que resulta de difícil acceso a través del recto con la técnica de biopsia transrectal clásica y en la que se localizan hasta un 25% de los tumores.
  • Un mínimo riesgo de infección.El riesgo de sepsis disminuye de un 3-5% de la biopsia transrectal a un 0,1% con esta biopsia que se realiza a través del periné.

Además de biopsiar las zonas de sospecha normalmente hacemos un mapeo completo de la glándula con múltiples muestras proporcionales en número al tamaño de la próstata y distribuidas de forma equidistante, lo que proporciona un resultado extremadamente certero. El sistema Biopsee minimiza los falsos negativos.

El estudio de imagen y la localización exacta de las biopsias realizadas queda registrado, y esto permite “reconstruir” la forma del tumor o los tumores encontrados y conocer perfectamente la gravedad de la enfermedad, permitiendo tomar decisiones acertadas sobre el tratamiento idóneo para cada caso.

Durante los últimos años hemos sido testigos del sufrimiento que ocasiona a los pacientes esperar a los resultados de la biopsia durante varios días y por ello hemos hecho un gran esfuerzo para poder ser pioneros en España en ofrecer el resultado del diagnóstico anatomopatológico en 24 horas.

Descripción del procedimiento

Preparación del paciente

Anestesia raquídea (de cintura para abajo). Se coloca al paciente en posición de litotomia (ginecológica), ya anestesiado. Se esteriliza la zona del perine por dónde se accede a la próstata. Se introduce el transductor del ecografomulti-plano con imagen 2D (sagital y transversal) a través del recto mediante un sistema estereoatáctico que permite movimientos precisos bi-direccionales para obtener las imágenes en 3D y acceder a cada punto objetivo de ser biopsiado con una precisión milimétrica.

Determinar el objetivo 

Se importan las imágenes preoperatorias obtenidas en la Resonancia Magnética.

Se delinean los contornos de la próstata y las lesiones diana.

Se adquieren mediante el transductor transrectal las imágenes 3D de la próstata.

Se fusionan las imágenes de ultrasonidos (ecografía) que se realiza “in situ” en el paciente en quirófano, con las de la Resonancia Magnética.

Planificación de las biopsias 

Se planifican con exactitud las biopsias de las zonas sospechosas.

Se planifican también el resto de las biopsias de cada zona de la próstata: anterior, medio basal, medio apical y posterior. Para esta planificación seguimos el protocolo de Ginsburg que determina el número de biopsias a realizar según el volumen prostático de cada paciente.

Biopsia guiada 

Con una plantilla superpuesta al periné del paciente e integrada en el sistema estereoatactico introducimos la aguja de biopsia en cada uno de los puntos indicados por Biopsee mediante coordenadas y que hemos planificado previamente.

El sistema automáticamente nos da la dirección y la profundidad de cada biopsia y una vez obtenida la registra y nos indica la siguiente. Finalmente, obtenemos un registro y la imagen en 3 planos de cada una de las biopsias tomadas. De este modo, tras el análisis del patólogo, podemos obtener la zona exacta del tumor y planear las opciones de tratamiento.

Estamos orgullosos de poder ofrecer a nuestros pacientes el método más eficaz existente en la actualidad, para diagnosticar el cáncer de próstata.