Las estenosis uretrales son procesos muy frecuentes que se desarrollan como consecuencia de traumatismos (introducción de instrumentos o cuerpos extraños en la uretra, fuerzas externas, “piercing” uretral etc.) o a infecciones (uretritis), afectan primordialmente a los varones dada su longitud uretral y cursan con estrechamiento de la luz uretral, secundario a un proceso cicatricial del cuerpo esponjoso (espongiofibrosis), de longitud y profundidad variable; pueden ser únicas o múltiples y afectar a cualquier segmento uretral.

La consecuencia lógica de las estenosis de uretra es la obstrucción de la micción, por ello se suelen presentar con los siguientes síntomas:

  • disminución de la fuerza del chorro urinario o incapacidad de orinar
  • necesidad de orinar frecuentemente
  • infecciones urinarias
  • inflamaciones e infecciones de la próstata (prostatitis)
  • eyaculación babeante

La obstrucción a largo plazo puede llegar a deteriorar la función de los riñones de forma reversible o irreversible.

La elección del tratamiento inicial es crucial, ya que la primera oportunidad es la mejor de todas. Es preciso basar la decisión sobre el tratamiento a realizar en una evaluación diagnóstica adecuada.

Hace muchos años, el tratamiento de las estenosis de uretra se realizaba según una “escalera de tratamiento” en la que todas las estenosis se trataban del mismo modo, independientemente de la localización o la longitud de las mismas.

Primero se llevaba a cabo una dilatación. Cuando la estenosis recurría, se dilataba de nuevo o se trataba con una o más uretrotomías internas. Estos dos procedimientos se realizaban a menudo asociados al sondaje intermitente para intentar “estabilizar” la uretra. Frecuentemente, se procedía a realizar estos tratamientos sin un estudio diagnóstico previo adecuado. Sólo cuando tras múltiples dilataciones y uretrotomías la estenosis no respondía (una evolución muy frecuente con este tratamiento) se recomendaba la reconstrucción abierta como opción. Esta progresión, de la dilatación a la uretrotomía y de la uretrotomía a la cirugía abierta era lo que se conocía como la “escalera de tratamiento”, que hoy en día está completamente descartada.

Hemos observado que muchos de nuestros pacientes se han sometido a dilataciones y uretrotomías sin haberse realizado estudios diagnósticos de imagen previos. Además, muchos han sufrido una serie de hasta 30 dilataciones y/o múltiples uretrotomías sin que se les haya ofrecido la reconstrucción abierta. Esto no puede considerarse adecuado hoy en día.

El abordaje moderno de las estenosis de uretra requiere una evaluación completa previa y una decisión sobre el tratamiento basada en la localización y la longitud de la estenosis.

La dilatación o la uretrotomía puede ser una opción válida de tratamiento en casos concretos o para obtener una mejoría temporal con el abordaje menos invasivo. En muchos otros casos estos procedimientos no son opciones adecuadas. Esto es especialmente cierto cuando las estenosis no son cortas, ya que en ellas las tasas de fracaso de la dilatación o la uretrotomía son cercanas al 100%. Además, el traumatismo que supone la dilatación o la uretrotomía puede agravar la enfermedad.

La cirugía reconstructiva abierta de la uretra, realizada por cirujanos con experiencia suficiente puede ser la mejor opción de tratamiento inicial en la mayoría de los casos. La excisión y anástomosis cura definitivamente el 98% de los casos, esto significa que no es necesario realizar sondajes o dilataciones para mantener el calibre de la uretra. Cuando es preciso utilizar injertos pediculados o libres, la tasa de éxitos es un poco inferior, pero suele curar al 80% – 90% de los pacientes.

Las técnicas quirúrgicas modernas realizadas por un especialista en reconstrucción uretral utilizando los instrumentos y el equipo adecuados se asocian con elevadas tasas de curación y con pocas complicaciones. Sin embargo, se debe elegir el tratamiento a la vista de un estudio diagnóstico exhaustivo y adecuarlo a cada paciente individual.

ESPECIALISTAS ICUA

Dr. Fernando Gómez Sancha