Si hay algo que caracteriza el cambio de año es la predisposición que tenemos a hacernos promesas e intentar cambiar de hábitos o costumbres. Comer mejor, hacer ejercicio regular, ser más disciplinado o aprender cosas nuevas son objetivos comunes para muchos. Pues bien, según los psicólogos, plantearse metas es positivo siempre que seamos realistas.

Independientemente de los propósitos que nos planteemos y de la fuerza de voluntad que tengamos para llevarlos a cabo, lo que sí que es cierto es que los deseos más extendidos por el común de los mortales son y pueden ser positivos, no solo para sentirnos mejor, sino también para nuestra salud urológica.  Pero ¿por qué es tan importante que este año y en adelante cumplamos con nuestros propósitos?

Cuidar la alimentación: Son muchos los estudios que muestran que cuidar lo que comemos puede prevenir en general todo tipo de cánceres. En este sentido la próstata es una de las grandes beneficiadas. Tomar todo tipo de alimentos, reducir los procesados, restringir el consumo de grasas de origen animal y aumentar la ingesta de legumbres y de vegetales, especialmente aquellos ricos en antioxidantes, nos puede ayudar a prevenir el cáncer de próstata. Si a esto le unimos la restricción de irritantes como las bebidas gaseosas, la cafeína o el alcohol, veremos mejorar nuestra salud urológica. Finalmente nutrirnos bien evitará que aumentemos de peso y con ello el sobrepeso que es factor de riesgo de problemas como la hiperplasia benigna de próstata, el prolapso pélvico, la incontinencia urinaria o el cáncer. En definitiva, comer con cabeza permitirá que prevengamos enfermedades urológicas y que además mantengamos un normopeso saludable.

Practicar ejercicio: Las numerosas investigaciones muestran que una forma muy eficaz de prevenir el cáncer de próstata es la práctica de ejercicio regular. De hecho, un estudio de la Universidad de Harvard explica que los hombres que practican ejercicio con frecuencia tienen un treinta por ciento menos riesgo de padecer cáncer de próstata avanzado y un 25 por ciento menos de probabilidad de desarrollar un cáncer prostático letal. En la misma investigación se explicó que es suficiente con practicar una media de 25 minutos de carrera intensa para prevenir la enfermedad. Asimismo la practica de ejercicio permite que, tal y como ocurre con la alimentación, mantengamos un peso sano y con ello podamos prevenir problemas como la incontinencia. Finalmente hacer ejercicio regular hace que tangamos mejor circulación y con ello evita problemas cardiovasculares que podrían derivar en disfunción eréctil.

Dejar de fumar: Además de problemas respiratorios y el tan temido cáncer de pulmón. Cuando dejamos de fumar uno de los grandes beneficiados es nuestra vejiga. Uno de los grandes factores de riesgo del cáncer de vejiga es el tabaco. Esto se debe a que los impurezas o toxinas procedentes del tabaco se eliminan a través de la vejiga, concretamente más de 60 productos carcinógenos. Finalmente, el cuarenta por ciento de los cánceres de vejiga son atribuidos al tabaco, un motivo más para plantearse abandonar este hábito tan feo.

Además de estos propósitos frecuentes existen otros muy saludables y positivos. Los expertos sugieren que para poder llevarlos a cabo tendremos que racionalizar nuestras metas durante todo el año, ser realistas- tal y como hemos mencionado con anterioridad- y diferenciar entre los objetivos que son relevantes de los que son más simples. Finalmente acudir a expertos que nos ayuden a cambiar estos hábitos o a incluirlos en nuestra vida, como es el caso del deporte, permitirá que seamos más constantes y que logremos nuestro objetivo.

Finalmente solo nos queda desearos suerte con estos objetivos y propósitos para el 2020.

Equipo ICUA

 

 

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