El verano es tiempo de esparcimiento, de amigos y sobre todo de terrazas y un cierto descontrol alimenticio. Es por eso que las personas con problemas renales o propensas a tenerlo deben tener especial cuidado durante esta época en la que hay más oportunidad de tomar las comidas fuera de casa y aprovechar el buen tiempo.

Es una época en la que, en condiciones normales, todos solemos desatender nuestra alimentación y- por ende- más de uno o una se lleva algún que otro susto, especialmente relacionado con los cálculos renales o los cólicos nefríticos.
No se trata de renunciar al disfrutar de las comidas fuera de casa con los amigos, se trata de seguir  unas pequeñas pautas que nos ayuden a evitar algún que otro susto.
Por ejemplo y para comenzar, es una época en la que se suda más y la temperatura suele ser más elevada en nuestro país. Es por ello que la ingesta de agua debe ser fundamental y estar siempre hidratados.
Además a la hora de escoger las bebidas refrescantes, mejor sin alcohol y  sin azúcar, debido a que este tipo de bebidas contribuyen a la creación de ácido úrico, factor de riesgo del daño renal.
En cuanto al tema de las comidas conviene no excederse en el consumo de carnes rojas y de proteínas así que aprovechando los productos de temporada, las ensaladas y macedonias son una alternativa más que razonable y fresca, además de contribuir a la salud en general y al control de peso.
Finalmente, es una época que se presta a los aperitivos. Aquí conviene destacar que muchos de ellos llevan alto contenido en sal o bien tienen sodio enmascarado. Patatas fritas, frutos secos, son alimentos que no debemos desterrar pero si consumir de forma moderada.
En general y desde ICUA animamos a llevar un control de la alimentación con unas pautas básicas que sigan la tradicional dieta mediterránea y que además se combine con un programa de ejercicio de forma regular.
Equipo ICUA

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