Un estudio realizado por el Instituto Wellcome Sanger, en Reino Unido y publicado en la revista Science, ha logrado descifrar cuáles son las mutaciones que se producen en la vejiga sana antes de comenzar el cáncer.

El cáncer se produce cuando las mutaciones somáticas (mutaciones que ocurren de forma natural de las células) afectan a los genes cancerosos y permiten que células mutadas se muevan más rápido que las sanas. Así es como las células mutadas toman la delantera a las células sanas, produciéndose así la aparición de enfermedades como el cáncer.

Son muchas las investigaciones que se han realizado para conocer más sobre el  mecanismo de expansión del cáncer y sobre el desarrollo celular del mismo. Este nuevo estudio viene a arrojar algo más de luz en la investigación del cáncer de vejiga y especialmente de los cambios que se producen en el tejido sano justo antes de que aparezca el cáncer.

Para llevar a cabo la investigación,  estudiaron el tejido de vejiga de quince personas sin cáncer y otras cinco personas con cáncer.  A continuación se realizaron 2097 biopsias de las muestras de tejido para aislar en segmentos de cientos de células. Después de esta segmentación, el genoma del ADN fue secuenciado y fueron analizadas esas secuencias con la finalidad de caracterizar las mutaciones somáticas.

En todo este proceso se encontraron un número alto de los tipos de mutaciones y muchos factores que conllevan a las mismas pero sí que lograron identificar como existe una firma mutacional común a determinados químicos como los del tabaco.

Además encontraron que mutaciones en genes clave asociadas al cáncer de vejiga como TP53, FGFR3 y TERT estaban ausentes en el tejido sano de la vejiga. Es por ello que la presencia de estas mutaciones, independientemente de otras, pueden indicar una fase temprana de la enfermedad.

La investigación ha descubierto que esas mutaciones dependen, además de cada individuo, de muchos factores como el estar expuesto a los productos químicos del tabaco.

Con este hallazgo explican que se abre una posible vía de diagnóstico precoz de la enfermedad y es que buscando en la orina fragmentos de estas mutaciones se podría detectar el cáncer. Se estima que el 95 por ciento de los pacientes diagnosticados de forma temprana tienen una supervivencia de un año o más, una cifra que disminuye hasta un 36 por ciento cuando el diagnóstico se hace de forma tardía.

Si deseas conocer más sobre la nota de prensa original publicada en el Instituto Sanger, puedes hacerlo en el siguiente enlace:

https://www.sanger.ac.uk/news_item/dna-changes-in-healthy-bladder-provide-clues-on-how-cancer-arises/

 

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