Un estudio publicado por la revista Lancet y realizado a través de un análisis de metadatos por el University College London explica que aquellos pacientes intervenidos de un cáncer de próstata localizado pueden evitar el tratamiento de radioterapia.

En el mismo análisis indican que la radioterapia puede ser recomendada en caso de que el paciente experimente una recaída. Explican que debería ser necesario administrar la radioterapia cuando los pacientes experimenten signos de una recaída en el cáncer y que, en caso contrario, tan solo sería necesario llevar una vigilancia activa del paciente para así evitar los efectos secundarios de esta terapia tales como pérdida de orina o estrechamiento de la uretra.

Los expertos explican que la vigilancia activa debería ser la norma en caso de que los pacientes tengan el cáncer localizado o se haya extendido a tejidos próximos.

Para llegar a estas conclusiones realizaron tres ensayos con la finalidad de determinar el momento adecuado de administrar la radioterapia tras la prostatectomía.

Finalmente pudieron determinar que a los cinco años los porcentajes de pacientes libres de progresión del cáncer eran similares, siendo un 89% en aquellos que recibieron radioterapia tras la cirugía (89%) y un 88% en aquellos que tuvieron radioterapia de rescate temprana.

Es por ello que, tal y como se ha mencionado con anterioridad, se recomienda la vigilancia activa para poder mejorar la calidad de vida del paciente y evitar los efectos secundarios.

Si deseas conocer el estudio, puedes hacerlo en el siguiente enlace de la revista:

https://www.thelancet.com/journals/lancet/article/PIIS0140-6736(20)31952-8/fulltext?rss=yes

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