La vejiga hiperactiva es la necesidad de orinar de forma urgente. Esa urgencia miccional muchas veces va acompañada de pérdidas de orina, lo que supone una merma en la calidad de vida de los pacientes.

Se produce cuando los músculos de la vejiga se contraen aunque el volumen de orina almacenado sea bajo.

Los pacientes se preguntan muchas veces cuál es número de veces que debemos acudir al baño para determinar si tenemos un problema y así orientarnos. Las ganas de orinar están muy relacionadas con la ingesta de líquidos que se haya llevado a cabo pero en este caso, si bebemos lo habitual y vamos más de ocho veces en un periodo de 24 horas y además tenemos que levantarnos a orinar durante la noche (nicturia) tendremos que comenzar a preocuparnos y acudir al especialista si esta situación se prolonga en el tiempo.

A pesar de ser un problema más frecuente en personas de mayor edad, no es un problema que esté relacionado con el envejecimiento y las mujeres son las más vulnerables. Patologías como la diabetes, trastornos neurológicos, tumores, cálculos…. Son algunos de los problemas que aumentan la posibilidad de padecer esta enfermedad.

Otros de los motivos por los que se puede incrementar esta sensación de urgencia miccional puede ser la ingesta de ciertos fármacos, un consumo excesivo de irritantes como el café, las bebidas alcohólicas o los refrescos.

Las complicaciones de esta patología son muchas y dificultan la normalidad en la vida del paciente, siendo frecuente los trastornos de la ansiedad o la depresión. Alteraciones del sueño también suelen estar presente así como los problemas sexuales.

Pero… ¿se pueden prevenir los síntomas?

La respuesta es afirmativa ya que tener un peso saludable, llevar una dieta equilibrada y realizar ejercicio regular son algunas de las medidas que pueden prevenir este problema. Reducir el consumo de bebidas irritantes y dejar de fumar. En el caso de que tengamos una enfermedad crónica que pueda derivar en problemas de la micción conviene llevar un control exhaustivo.  Finalmente realizar ejercicios de Kegel para controlar los musculos del suelo pélvico puede ser de gran ayuda para el paciente.

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