Ya hemos hablado en innumerables ocasiones de la incontinencia urinaria y de sus posibles tratamientos. De la misma forma de los inconvenientes, en el día a día, que supone para los pacientes el tener pérdidas de orina.

Los tan molestos escapes se pueden paliar con el uso de absorbentes, medicación, cirugía e incluso láser. Si bien es cierto que lo mejor para indicar el tratamiento adecuado es un diagnóstico preciso que determine el tipo de incontinencia que tiene el paciente.

Problemas como el estreñimiento, el sobrepeso facilitan la aparición de la incontinencia urinaria. Los hombres no se libran de esta patología aunque es más frecuente en mujeres que hayan tenido partos por la sobrecarga sufrida en el suelo pélvico y el debilitamiento del mismo, que el embarazo supone.

Muchas pacientes preguntan por el láser como tratamiento y aunque es un procedimiento sencillo y ambulatorio no es apto para todos los tipos de incontinencia urinaria. Esta técnica aplica el láser dentro de la vagina de la mujer y se ayuda así a la estimulación de colágeno de la zona. De esta forma se crea mayor tensión y firmeza en la zona tratada y se evitan los escapes ligeros.

En este caso el láser tan solo se puede aplicar en las pacientes que tienen incontinencia de primer o segundo grado, siendo esta técnica ineficaz para aquellos casos más severos y que requieren de cirugia. Es en estos casos cuando, en quirófano, se ponen las mallas de contención del suelo pélvico, que permiten que- aunque la musculatura se relaje- los órganos se mantengan en su sitio, evitando así las pérdidas.

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Incontinencia Urinaria en la Mujer

Como hemos descrito anteriormente, lo fundamental es acudir al especialista con los primeros escapes y así evitar que la patología vaya a más, mermando así la calidad de vida del paciente.

Equipo ICUA


 

 

 

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