• La salud prostática puede verse perjudicada en el verano
  • El consumo de alcohol o de alimentos picantes y ricos en grasas
    saturadas agravan los síntomas de la hiperplasia benigna de próstata
  • Beber como mínimo litro y medio de agua la día es esencial para tener
    una buena salud prostática

Aunque el verano es una época que a todos nos gusta, relaja y nos hace “recargar las pilas”, debemos tener cuidado porque puede enmascarar un problema prostático.

En verano hace calor, sudamos más y orinamos menos. Estas tres características hacen que los pacientes prostáticos experimenten cierta mejoría en sus síntomas, se encuentren mejor y decidan, durante unos días, suspender su tratamiento. El Dr Fernando Gómez Sancha aconseja que antes de tomar esta decisión preguntemos al urólogo porque, “si los síntomas son leves tal vez podamos tomarnos un descanso pero si nuestro problema de próstata debe estar controlado, dejar la medicación puede, a la larga, ser más perjudicial”.

También el no hacer frío y la falta de lluvia mejoran bastante los síntomas de urgencia miccional. Los hombres con problemas prostáticos, sufren con mucha facilidad espasmos en la vejiga como respuesta a estímulos externos tales como las bajas temperaturas o escuchar cómo cae un chorro de agua. “En este sentido –comenta Gómez Sancha- podemos encontrar en la época estival, una aliado que nos ayudará a sobrellevar mejor nuestra urgencia miccional”.

Pero cuidado con actividades vinculadas con esta época como beber más, comer a deshora y en exceso o ingerir alimentos exóticos o picantes. El Dr. Gómez Sancha nos explica que “beber en exceso, sobre todo durante la cena, puede desencadenar una retención de orina en pacientes predispuestos a ella. Además, los picantes, puede generar un empeoramiento de la sintomatología miccional”

Desde el Instituto de Cirugía Urológica Avanzada (ICUA) nos dan algunas claves para no empeorar los síntomas asociados a los problemas prostáticos, en verano:

  • Mantenerse hidratado
  • Evitar el alcohol, especialmente después de la cena
  • Evitar las bebidas estimulantes como el café o las bebidas ricas en cola
  • Distribuir el consumo de líquidos durante el día y evitar su ingesta excesiva de una sola vez.
  • No beber abundantes líquidos a última hora del día
  • Consumir té verde como alternativa para hidratarnos
  • En las largas jornadas en la playa situarse cerca de un baño

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