La recurrencia de las infecciones urinarias entre algunas mujeres provoca que vean de forma normal el no consultar al especialista, que esperen a que se les pasen los síntomas o bien que lleguen incluso a consumir antibióticos por su cuenta para acabar con la cistitis.

Este gesto que para muchas pacientes es tan habitual, el de tirar de botiquín y de restos de fármacos que hayan sobrado del último episodio de cistitis, puede no ser positivo para atajar el problema. Esto se debe a que la recaída en la infección de orina no tiene por qué ser provocada por la misma bacteria, por lo que se puede experimentar una cierta mejoría de los síntomas- en un primer momento- pero se trata de un espejismo debido a que habrá una recaída al no tratar de forma adecuada la infección.

Los tratamientos de para la cistitis deben ser recomendados por el especialista, que será el que determine cuál es el germen causante y por tanto recetará el fármaco apropiado.  De esta forma, una paciente puede padecer cistitis en un momento determinado y volver a tener esta infección más adelante, sin que la bacteria causante sea la misma. En tal caso el fármaco que se administre deberá ser diferente para poder así acabar con el origen de la misma.

En casos así, en los de cistitis recurrente, se recomienda que la paciente acuda al urólogo para que le realice un urocultivo y así poder ver qué bacterias son las que crecen en la orina de la paciente. Finalmente el especialista realizará un antibiograma, que es un análisis específico que determina a qué antibióticos son sensibles o no los gérmenes. Tras realizar estas pruebas se recetará el medicamento más adecuado según el tipo de bacteria y con ello la posibilidad de recaida de la paciente se reducirá notablemente.

Esta pauta, a veces suele modificarse. En ese caso el especialista recomienda a la paciente tomar una muestra de orina ante el primer síntoma, guardarla en la nevera hasta que pueda llevarla al laboratorio y tomar antibiótico de inmediato para cortar el dolor y la infección. Se podría decir que es una pauta de autotratamiento, aunque siempre prescrita por el médico. A los tres días se puede saber el germen causante y la sensibilidad antibiótica por lo que se puede recetar el fármaco apropiado, siento esta medida útil especialmente con mujeres con infecciones del tracto urinario de repetición.

Desde ICUA animamos a las pacientes a recurrir al especialista que será el que determine de forma adecuada cuál es el mejor tratamiento. Con este hecho se evita la recurrencia de la infección de orina y finalmente la resistencia de algunas pacientes a determinados tratamientos antibióticos.

Equipo ICUA

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